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No dejamos de jugar porque nos hacemos viejos. Nos hacemos viejos porque dejamos de jugar...

así que sueña como si fueras a vivir para siempre, vive como si fueras a morir mañana.


jueves

 Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana.


Suerte que tenemos la bomba atómica...

domingo

Llueve más adelante.

 Luchar contra ciertas cosas que sólo se solucionan con el tiempo es desperdiciar energías.

 En medio del campo, comenzó a llover. Las personas corrían en busca de abrigo, excepto un hombre que continuaba caminando lentamente.
 -¿Por qué no corre usted? – le preguntó alguien.
 -Porque más adelante también está lloviendo –fue su respuesta.

sábado

Primer manifiesto surrealista (fragmento).

En los presentes días pienso en un castillo, la mitad del cual no ha de encontrarse forzosamente en ruinas; este castillo es mío, y lo veo situado en un lugar agreste, no muy lejos de París. Las dependencias de este castillo son infinitas, y su interior ha sido terriblemente restaurado, de modo que no deja nada que desear en cuanto se refiere a comodidades. Ante la puerta que las sombras de los árboles ocultan, hay automóviles que esperan. Algunos de mis amigos viven en él: ahí va Louis Aragón, que abandona el castillo y apenas tiene tiempo para decirles adiós; Philippe Soupault se levanta con las estrellas, y Paul Eluard, nuestro gran Eluard, todavía no ha regresado. Ahí están Robert Desnos y Roger Vitrac, que descifran en el parque un viejo edicto sobre los duelos; y Georges Auric y Jean Paulhan; Max Morise, quien tan bien rema, y Benjamin Péret, con sus ecuaciones de pájaros; y Joseph Delteil; y Jean Carrive; y Georges Limbour, y Georges Limbour (hay un bosque de Georges Limbour); y Marcel Noll; he ahí a T. Fraenkel, quien nos saludó desde un globo cautivo, Georges Malkine, Antonin Artaud, Francis Gérard, Pierre Naville, J.-A. Boiffard, después Jacques Baron y su hermano, apuestos y cordiales, y tantos otros, y mujeres de arrebatadora belleza, de verdad. A esa gente joven nada se le puede negar, y, en cuanto concierne a la riqueza, sus deseos son órdenes. Francis Picabia nos visita, y, la semana pasada, hemos dado una recepción a un tal Marcel Duchamp, a quien todavía no conocíamos. Picasso caza por los alrededores.
El espíritu de la desmoralización ha fijado su domicilio en el castillo, y a él recurrimos todas las veces que tenemos que entrar en relación con nuestros semejantes, pero las puertas están siempre abiertas, y no comenzamos nuestras relaciones dando las gracias al prójimo, ¿saben ustedes? Por lo demás, grande es la soledad, y no nos reunimos con frecuencia, porque, ¿acaso lo esencial no es que seamos dueños de nosotros mismos, y, también, señores del amor?

Sociedad secreta del pan.

 Una noche, durante un concierto, en la residencia de la princesa de Polignac, me rodeé de un grupo de damas elegantes, las más vulnerables a mi clase de lucubraciones. Mi obsesión con el pan habíame conducido a un ensueño que cristalizó en el proyecto de fundar una sociedad secreta del pan, que tendría por objeto la sistemática cretinización de las masas. Aquella noche, entre copas de champaña, expuse el plan general. (...)
   Me imploraron que les revelase el secreto del pan. Entonces les confié que el acto principal del pan, lo primero que debía hacerse, era cocer un pan de quince metros de longitud. Nada más hacedero a condición de que se tomase en serio. Primero se construiría un horno harto grande para cocerlo. Este pan no debía ser insólito en ningún aspecto, debía ser exactamente como cualquier otro pan francés, salvo en su tamaño. Una vez fabricado el pan, habría que hallar un lugar donde ponerlo. Yo era partidario de un sitio que no fuese demasiado notorio o frecuentado, de modo que su aparición fuese tanto más inexplicable, pues el carácter insoluble y el propósito cretinizador del acto contaban en las circunstancias. Sugerí los jardines interiores del Palais Royal. Entraría el pan en dos camiones, y lo colocaría en el sitio designado, una brigada de miembros de la sociedad secreta disfrazados de obreros, que fingirían querer instalar una cañería de conducción de aguas. El pan estaría envuelto en hojas de diario atadas con cordeles.
   Una vez colocado el pan, algunos miembros de la sociedad, que previamente habrían alquilado un departamento desde donde pudiese verse el sitio escogido, irían a ocupar sus puestos para poder dar un primer informe detallado sobre las diversas reacciones que provocara el descubrimiento del pan. Era harto fácil prever el efecto altamente desmoralizador que produciría un acto tal, perpetrado en el corazón de una ciudad como París. La primera cuestión sería la de qué hacer con él. El suceso carecería absolutamente de precedentes, y la enormidad del objeto obligaría a obrar con circunspección. Antes de hacer nada más, se llevaría el pan, intacto, a un lugar donde pudiera ser examinado. ¿Contiene explosivos? ¡No! ¿Está envenenado? ¡No! En otras palabras, ¿es acaso un pan que posea alguna peculiaridad además de su desmesurado tamaño? No, indudablemente no, no es tampoco un anuncio.
   Luego los periódicos, ávidos de hechos insolubles, tomarían el acto por su cuenta, y el pan se convertiría en alimento para el desenfrenado celo de los polemistas natos. La hipótesis de la locura sería muy probablemente una de las primeras en sugerirse; pero ahí las teorías y diferencias de opinión se multiplicarían hasta lo infinito. Pues un solo loco, o aun un solo cuerdo, no habría bastado para amasar, cocer y colocar el pan donde se le hallara. El hipotético loco habría debido valerse de la complicidad de varias personas de sentido práctico lo bastante coordinado para llevar a efecto la idea. Asi la hipótesis de un loco o grupo de locos no tendría fundamento sólido.
   Debería concluirse, pues, que se trataba de un acto de la clase de una manifestación probablemente de carácter político, cuyo enigma acaso quedase pronto claro. Pero ¿cómo interpretar, aun simbólicamente, tal manifestación, que, después de costar un insólito esfuerzo, permanecía sin posibilidad de eficacia a causa de la oscuridad de la intención? Su atribución al partido comunista debía descartarse. Era precisamente lo contrario de su espíritu convencional y burocrático. Además ¿qué hubieran querido demostrar por este medio? ¿Que se necesitaba mucho pan para alimentar a todo el mundo? ¿Que el pan era sagrado? No, no, todo esto era estúpido. Podía sospecharse que todo no era más que una broma perpetrada por estudiantes o el grupo surrealista; pero esta suposición, me constaba, no habría convencido completamente a nadie. Los que conocían la desorganización y la incapacidad del grupo surrealista para llevar a cabo nada que requiriese un mínimo de esfuerzo práctico, dirigido no importa a qué fin, sabían ya que los surrealistas eran incapaces de emprender seriamente la construcción del horno de quince metros indispensable para la cocción del pan. En cuanto a los estudiantes, era todavía más pueril sospechar de ellos, pues los medios a su disposición eran aún más limitados. Alguien habría podido sospechar de Dalí: ¡de la sociedad secreta de Dalí! Pero esto sería pedir demasiado.
   Todas estas hipótesis formadas al azar en torno a la excitación, en curso de enfriamiento, provocada por el suceso, serían, sin embargo, barridas por el choque de un nuevo acto, dos, tres veces más sensacional que el primero -la aparición en el patio de Versalles de un pan de veinte metros de largo-. La existencia de una sociedad secreta quedaba ya expuesta a todo el mundo, y cuando empezaba a olvidar la más o menos fastidiosa anécdota de la primera aparición del pan el público era de pronto sumergido en la categoría moral de esta segunda aparición. A la hora del desayuno los ávidos ojos de los lectores eran indefectiblemente arrastrados en busca de los titulares y las fotografías anunciadores de la aparición del tercer pan, que no podía tardar en aparecer, de modo que esos panes dalinianos empezaban ya a "comerse" las otras noticias, sobre política, sucesos mundiales y sexuales, haciéndolas insípidas y reduciéndolas a un interés de segunda fila.
   Pero, en lugar del esperado tercer pan, habría un acontecimiento que excedería todos los límites de lo plausible. El mismo día, a la misma hora, aparecerían panes de treinta metros en lugares públicos de las diversas capitales de Europa. Al día siguiente, un telegrama procedente de América anunciaría la aparición de un nuevo pan de cuarenta y cinco metros, que cubría la acera desde el Savoy-Plaza hasta el final de la manzana en que se halla el hotel St. Moriz. Si un acto tal podía llevarse a cabo con éxito, con rigurosa atención a todos los importantes detalles indicados, nadie podría discutir la poética eficacia del acto que, por sí solo, sería capaz de crear un estado de confusión, de pánico y de histeria colectiva, sumamente instructivo desde un punto de vista experimental y capaz de convertirse en el punto de partida desde el cual, según los principios de mi monarquía jerárquica imaginativa, se podría subsiguientemente intentar la ruina sistemática de la significación lógica de todos los mecanismos del mundo práctico racional.

martes

Las aventuras de Alicia bajo tierra.

-¿Podrías decirme, por favor, qué camino he de tomar para salir de aquí?- dijo Alicia.
-Depende mucho del punto adonde quieras ir- contestó el Gato.
-Me da casi igual donde- le dijo Alicia.
-Entonces no importa qué camino sigas
-...siempre que lleve a alguna parte- añadió Alicia, a modo de explicación.
-¡Ah!, seguro que lo consigues- dijo el Gato- si andas lo suficiente.
Alicia comprendió que el argumento era irrefutable de modo que probó con otra pregunta.
Alicia bajo tierra y otras cosas interesantes.

domingo

Clase de historia.

 El otro día, mientras estaba en clase, nos devolvieron un trabajo que habíamos hecho hacía un par de semanas. Revisé el trabajo mirando las correcciones que me habían hecho e intentando tenerlas en cuenta para la próxima vez.
 Al final del trabajo había una anotación en rojo de mi profesora. Ponía:
 ¿Quién eres exactamente?
 Estube un rato mirándolo, intentando encontrarle un sentido. ¿Qué quién soy? Es fácil, soy Ocaso Azul (lógicamente no pensé eso sino mi verdadero nombre) tenía más o menos claro quién era, pero ¿qué quién soy exactamente? De eso no estaba totalmente segura.
 Irónicamente esto pasó en clase de historia así que pensé bueno, soy lo que mi historia ha hecho de mi pero eso no tiene ningún sentido en este momento.
 Finalmente descubrí que era que se me había olvidado ponerle nombre al trabajo, sin embargo, no pude evitar seguir preguntame mientras me reía por no haber pensado en lo obvio.
 Ahora te pregunto, ¿Quién eres exactamente tú?

lunes

Arena bajo los pies.

¿Por qué dejamos que las complicaciones nos inunden y encharquen nuestras vidas?
Con lo fácil que es dejarse llevar, olvidarse de todo por un momento, tan sólo con cerrar los ojos.
Volar alto. Dejar atrás el miedo.

Siendo culto.

Mas vale plumífero volador en fosa metacarpiana, que segunda potencia de diez pululando por el espacio.

viernes

Cosas nimias.

(Henry y Charles se citaron para celebrar un duelo)
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(Empezaron a alejarse mientras contaban: "uno, dos...")
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("Tres, cuatro...")
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("Cinco, seis..." Y Charles sacó su revólver)
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(Sin esperar a llegar a diez, Charles disparó contra Henry)
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(Henry, al oír el disparo, se giró y desenfundó su arma. Desgraciadamente, había ido con prisas esa mañana y, en lugar de un revólver, había cogido un boomerang)
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(Henry, consciente de que la bala se acercaba, lanzó el boomerang con toda su alma contra Charles)
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(Por desgracia, Henry no tenía mucha fuerza y el boomerang empezó a volver antes de lo que hubiera deseado)
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(Henry intentó huir del boomerang y de la bala de Charles, aunque como no hay tres dimensiones en estos dibujos, lo hizo en la dirección a la que iban tanto el boomerang como la bala)
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(Henry corrió con todas sus fuerzas, pero no fue suficiente, el boomerang primero y la bala después impactaron contra su cuerpo)
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(Henry cayó al suelo)
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(Charles se acercó lentamente a Henry)
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(Cuando estuvieron cara a cara, Henry dijo: "¡Puto boomerang! Mira que equivocarme, desde luego llevo unos días que no doy pie con bola. Y a ti ya te vale dispararme cuando solo íbamos por el seis")
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(Charles respondió: "Ostras, es verdad que era a la de diez. ¿Sabes qué pasa? Mi familia tiene gallinas y, como contamos los huevos por docenas, he pensado que contaríamos seis o doce. Y doce, me ha parecido mucho, ¿sabes?)
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(Henry no dijo nada y finalmente murió)
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(Charles, apenado por su error numérico, se apuntó con su revólver y disparó)
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(Fin)
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Moraleja: Por favor, contemos los huevos por decenas, comos los demás productos. Si no lo hacemos, mucha gente podría morir.

lunes

Curiosidad extraña: la señal.

Duró 37 segundos y vino desde el espacio exterior. El 15 de agosto de 1977 hizo que el astrónomo Jerry Ehman, entonces en la Universidad Estatal de Ohio en Columbus, escribiera la palabra ¡Wow! en la hoja de impresión que salí­a de Big Ear (Gran Oreja, en español), el radiotelescopio de la universidad en Delaware. Y casi 29 años después, nadie sabe cual fue la causa de la señal. “Todaví­a estoy esperando una explicación que tenga sentido”, dice Ehman.
Procedente de la dirección de Sagitario, el pulso de radiación estuvo confinado a un angosto espectro de radiofrecuencias, alrededor de los 1420 megahercios. Esta frecuencia es parte del espectro radial en el cual todas las transmisiones están prohibidas por acuerdo internacional. Las fuentes naturales de radiación, tales como las trasmisiones termales de los planetas, cubren usualmente una extensión mucho más amplia de frecuencia. De modo que, ¿qué la causó?
La estrella más cercana en esa dirección está a 220 años luz de distancia. Si provino de allí­, tuvo que haber sido un evento astronómico bastante poderoso, o una avanzada civilización extraterrestre utilizando un gran y poderoso trasmisor.
El hecho de que cientos de barridos sobre la misma porción del cielo no hayan encontrado nada parecido a la señal Wow, no significa que no haya extraterrestres. Cuando se considera el hecho de que el telescopio Big Ear cubre únicamente una millonésima del cielo cada vez, y que un trasmisor extraterrestre probablemente cubrirí­a también la misma fracción del cielo, las oportunidades de detectar nuevamente la señal son remotas, por lo menos.
Otros piensan que debe haber una explicación más mundana. Dan Wertheimer, cientí­fico jefe del proyecto SETI@home, dice que casi seguramente la señal Wow fue contaminación, es decir, interferencia de radiofrecuencia proveniente de trasmisiones generadas en la Tierra. “Hemos visto muchas señales como esta, y siempre han resultado ser interferencia”, dice. El debate continúa

domingo

Dos curiosas búsquedas en google:

 El otro día mientras estaba aburrida por casa descubrí esto, espero que os resulte tan curioso y gracioso como a mi.

PRIMERA BÚSQUEDA: Abrir Google y escribir en el cuadro de búsqueda: no encuentro la página de los cojones.
 No pulsar "enter" sinó "voy a tener suerte". Te dará un mensaje de error, fíjate bien y lee lo que dice. Merece la pena hasta imprimirlo.
(Si no dispones del botón "voy a tener suerte" haz la búsqueda normal y vete al primer resultado que te dé)

SEGUNDA BÚSQUEDA: Lo mismo de antes, pero en este caso buscas: encontrar trabajo digno.

Poker.

Ayer arriesgué y gané. Lo arriesgué todo, a una sola mano. No podía haber fallos.
Todo fue perfecto.

lunes

Siempre es lo que no esperas, sólo visualízalo.

El otro día iba caminando por la calle cuando me fijé en una tienda que tenía un cartel, el cartel ponía:

                                                                      D2
                                                               interiorismo

Mire fijamente el cartel durante un tiempo... ¿dedos?¿interior-ismo?
No podía parar de reírme.
Seguramente la gente que pasaba pensó que estaba loca.

                                                                      

Sonrisa de oreja a oreja, cara de loco, o lo que se venga en gana.

Amar. Soñar. Perder la cabeza.
No puedo con el sol. Cuidado conmigo, tomo medicación.

 Por todos aquellos que han perdido su vida conformándose con lo que podría ser pero que nunca era. No nos convirtamos nosotros en uno más de ellos. Nuestras vidas valen mucho así que corre, baila, súbete a un tejado o roba algo. Todo porque la vida sea lo que es y no lo que podría ser.

Amar. Soñar. Perder la cabeza.
No puedo con el sol. Cuidado conmigo, tomo medicación.

domingo

Porque hay cosas que nunca cambian...

Será verdad.

Muchas veces... cuando lloras... nadie se percata de tus lágrimas...


Muchas veces... cuando estás triste... nadie se percata de tu tristeza...

Muchas veces... cuando estás preocupado nadie se da cuenta de tu preocupación...

Muchas veces... cuando estás deprimido nadie nota tu depresión...

Muchas veces... cuando estás feliz... nadie se percata de tu sonrisa...

Pero... tírate un pedo, aunque sea chiquitito o sácate un poco moco o simplemente ráscate el culo haciéndote el disimulao... y vas a ver que por lo menos 2 ó 3 personas ¡se dan cuenta de lo que estás haciendo! ¡COÑO!.

viernes

El mono sin suerte.

Había un vez un mono con pésima suerte.
Cada vez que encontraba un cacahuete
no hallaba en su interior más que una papeleta
en la que se leía: lo siento, pero esta vez no tienes premio,
¡vuelve a intentarlo!

jueves

Pez Soluble de André Breton (IV)

 Los pájaros pierden primero los colores, después las formas. Quedan reducidos a una existencia arácnida tan engañosa que arrojo mis guantes a lo lejos. Mis guantes amarillos con ribetes negros caen en una llanura dominada por un frágil campanario. Entonces me cruzo de brazos y acecho. Acecho las risas que surgen de la tierra e inmediatamente florecen en forma de umbelas. Ha llegado la noche parecida al salto de una carpa la superficie de un agua violeta y los extraños laureles se entrelazan en el cielo que desciende del mar. Alguien ata un haz de ramas inflamadas en el bosque y la mujer o hada que lo carga en los hombros parece volar ahora, en tanto que las estrellas de color de champaña se inmovilizan. La lluvia comienza a caer; es una gracia eterna que ostenta los más tiernos reflejos. En una sola gota se ve el paso de carromatos lilas por un puente amarillo mientras en otra, que se le adelanta, se ve una vida ligera y algunos crímenes de posada. Hacia el sur, en una ensenada, el amor sacude sus cabellos llenos de sombra y se ve un barco propicio que circula sobre los techos. Pero los aros de agua se quiebran uno a uno y sobre el alto fajo de paisajes nocturnos se posa la aurora con un dedo. La prostituta comienza su canto más apartado que un arroyo fresco en el país del Ala clavada; pero a pesar de todo tan sólo es ausencia. Un auténtico lirio elevado a la gloria de los astros deshace los muslos de la combustión que despierta y el grupo que forma parte para el descubrimiento de la ribera. Pero el alma de la otra mujer se cubre de plumas blancas que la abanican suavemente. La verdad se apoya en los juncos matemáticos del infinito y todo avanza al mando del águila ecuestre, mientras el genio de las flotillas vegetales golpea en sus manos y el oráculo es revelado por peces eléctricos fluidos.

martes

Las frases más incoherentes.

La aseguradora británica Aviva ha diseñado una lista en base a una encuesta realizada a través de Internet.
En ella han participado 4.000 personas y recoge las frases más incoherentes dichas por personajes públicos
El top ten es el siguiente (mi preferida la tercera):

1. George W. Bush, presidente de EEUU, el 5 de agosto de 2004: "Nuestros enemigos son innovadores y tienen recursos, y nosotros también. No dejan de pensar nunca en nuevas maneras de hacer daño a nuestro país y a nuestra gente, y nosotros tampoco".

2. Arnold Schwarzenegger, gobernador de California, en la campaña electoral de 2003: "Creo que el matrimonio gay debería ser entre un hombre y una mujer".

3. Donald Rumsfeld, secretario estadounidense de Defensa, el 12 de febrero de 2002: "Las informaciones que dicen que algo no ha pasado siempre me resultan interesantes. Hay cosas que sabemos que sabemos. También hay cosas desconocidas conocidas, es decir que sabemos que hay algunas cosas que no sabemos. Pero también hay cosas desconocidas que desconocemos, las que no sabemos que no sabemos".

4. Murray Walker, comentarista de automovilismo: "El coche que va en cabeza es absolutamente único, excepto por el que va detrás, que es idéntico".

5. John Motson, comentarista de fútbol: "Para aquellos que estén viendo el partido en blanco y negro, los Spurs van de amarillo".

6. Gordon Brown, primer ministro británico, 1 de julio de 2009: "El gasto público total seguirá aumentando y será de un 0% en el periodo 2013-2014".

7. Bill Clinton en 1998 durante su testimonio ante el gran jurado del caso Lewinsky: "Depende de cuál sea es el significado de la palabra 'es'. Si 'es' significa 'es y un nunca ha sido', eso es una cosa; si significa 'no hay ninguno', entonces fue una declaración completamente cierta".

8. Eric Cantona, futbolista, en 1995: "Cuando las gaviotas siguen a la barca de arrastre, es porque piensan que las sardinas van a ser arrojadas al mar".

9. George W. Bush, presidente estadounidense, el 22 de julio de 2001: "Yo sé lo que creo. Seguiré expresando lo que creo y en lo que creo. Creo que lo que creo es lo correcto".

10. Boris Johnson, alcalde de Londres, en 2003: "No podría discrepar menos contigo".

lunes

Cosas interesantes para hacer:

Dormir, mirar la lluvia (sin mojarse), mirar nubes, cerrar los ojos y correr, mirar el cuerpo desnudo de una mujer, asustar hormigas, hacer buches con la Coca Cola, asustar a la gente, hacerse el dormido, ir a una estación de tren para no tomar ningún tren, contar los pasos que damos en la calle, saludar a cada persona que se cruza a nuestro paso, llegar tarde apropósito a todos lados, inventar palabras, destruir palabras, llenar una botella con la gotera del baño, reírse de la nada, bailar sin música, bañarse vestido, romper vidrios, romper espejos y clonarse y hacer una cosa que se repita tantas veces como pedazos vemos.